CRONICA, RELATO & BLOGGING; CRÍTICA ARTERA, EPIFANÍAS POCAS PARA SERVIR Y LLEVARSE, VINILOS DE 180 GRAMOS, ORGULLOS Y PASIONES (MUSIC MAKIN', LOVE MAKIN', WRITINGS, HACER PELIS Y LITROS DE SORBETE LETELIER CON MALICIA).
Ojo con el micrófono de grabadora, gran secreto de esa textura vocal maravillosa. Le tengo copiadísima la idea. Al principio, sin haberlo visto, pensé que era un micrófono de armónica, que produce un efecto parecido (The Breeders lo ocupa en la parte noisy de "Cannonball").
Una de las pocas chances, si no la única, de escuchar hablar a Mark Linkous, y ver fragmentos de Sparklehorse tocando joyas como "Painbirds" y "Sea of teeth".
NINE INCH NAILS Live: LIGHTS IN THE SKY Tour Movistar Arena Santiago Sábado 4 de octubre de 2008 - 21.15 hrs.
Nine Inch Nails toca "Only" en el Arena Santiago. La silueta en penumbras de Trent Reznor disipa con su paso la maquinal nube de estática que cubre el escenario de lado a lado. Un dispositivo especial le permite interactuar con una de las tres gigantescas pantallas del montaje. Es sólo uno de las decenas de efectos de imaginería visual y parafernalia de iluminación que trae el tour Lights In The Sky . El colectivo independiente Moment Factory desarrolló y combinó tecnología especial para diseñar visualmente la versión 2008 de NIN sobre el escenario. Puedo recordar la estética del cuadro en el videoclip de la canción, ese en que el rostro desencajado de Reznor cobra vida como una versión gigante de esos juegos de pequeñas estalactitas metálicas que plasman formas en una caja. Hacia el final de la canción, el líder de NIN se sumerge más tiempo en la nube estática de la pantalla translúcida del frente del escenario, aparece cada cierto tanto y en un momento de exaltación las emprende con puño y hombro contra la pantalla.
Al terminar la canción, rastros de sangre en el brazo del impávido Reznor no desentonan con la sensación integral de estar frente a una pandilla marginal sacada de algún lugar entre el universo androide post-apocalipsis de las sagas Terminator y Mad Max. Los conciertos de Nine Inch Nails suelen ser furiosos y caóticos, y no es raro que acaben con medio instrumental botado, mojado, pateado y lanzado a la audiencia.
Aún así, esta es una versión bastante más sofisticada - más adulta, pero no menos cargada de energética testosterona - del grupo gótico-paramilitar que Reznor lideró en el Woodstock del 94 en Saugerties, cuando Nine Inch Nails daba un golpe al cánon y los límites entre el rock alternativo, el pop, el heavy metal, el post punk, el funk de Sly & The Family Stone, y tanto el industrial espeso de Throbbing Gristle y Ministry, como la versión del mismo género,ciertamente más tecno, de KMFDM y Front 242. Reznor grabó su primer disco - el sexopsicoreligioso Pretty Hate Machine - trabajando de junior en un estudio y esquivando la carencia de una banda de acompañamiento con samplers, teclados vintage, guitarras directo a la mesa de mezclas y baterias programables, consiguiendo un sonido vivo, bailable y espeso, con vocación pop vestida de estética gótica herida por todo tipo de pedales, efectos análogos y estimuladores electrónicos.
Reznor le dirige la palabra a los chilenos directamente por primera vez, para pedir disculpas por el presidente que tiene en su país. Es la introducción para "The Hand That Feeds", la canción más política en la historia de NIN, un montón de preguntas directas al corazón del gringo crédulo, un grito directo al oído de los que, como muchos allá - y acá también, claro - intoxican las democracias con su abulia y su exceso de confianza en las instituciones, olvidando que detrás de ellas hay seres humanos, susceptibles de envanecerse y errar. "¿Cuán profundo es lo que crees?/¿Morderías la mano que te alimenta?/¿Mascarías hasta que sangre?/ ¿Te levantarías de tus rodillas?/¿Eres lo suficientemente valiente para mirar? / ¿Quieres cambiarlo?”. Cinco minutos después, la foto gigante de George W. Bush que cubría el centro de la pantalla de 12 metros en el fondo del escenario, se ha metamorfoseado a velocidad imperceptible en una de John McCain. Blackout. Trent Reznor es el Elvis Presley del tecno-rock, el pariente cósmico sureño y ultratecnologizado de Kurt Cobain y su angustia existencial masoquista. Reznor es también la conciencia exacerbada del pozo sin fondo en que se sumerge el que cree mucho, y que al precipitarse en caída libre y sin remedio del estado de gracia, arrastra todo vestigio de inocencia hasta terminar creyendo en nada más que en la muerte. Y en el placer. En lo finito de la existencia y en el hedonismo sublimado como una forma de reafirmar la existencia propia. En Tanatos y Eros. Los dos instintos básicos para sobrevivir.
Se sabía de la experiencia conmovedora, estremecedora y total que significaba ver a NIN en vivo. Pero tenerlo frente a los ojos, en Chile, es otra cosa. Reznor es un apóstol del evangelio apócrifo del rock, ese que no está escrito en los libros de la industria discográfica, sino en el alma de los que creen que si no es peligroso, si no remece conciencias, si no toca vidas, si no contiene brotes caudalosos de honestidad brutal y pocas ganas de conformarse con lo que dicen los diarios y los rankings, no es rock. Ese que dice que si no duele, no sirve.
En vivo, las canciones de Nine Inch Nails toman otro significado y adquieren ribetes de asalto sensorial. La plataforma visual que Reznor ocupa exalta ante todo el frenesí. Pero si se conocen las letras previamente, esto es lo más cercano a una liturgia, a una catarsis, a un rito de purificación. Reznor grita, susurra, se encoge sobre el micrófono y se retuerce como si estuviera frente a diez mil exorcistas que vienen a verlo vomitar demonios atávicos. ¿Cansa ser Trent Reznor?. Es probable. Nadie puede estar tan atormentado tanto tiempo, ni ser el chivo expiatorio de los fantasmas de dos generaciones sin sufrir la resaca. O, al menos, echar una ojeada al infierno, de primera mano. Pero qué más da. Repito. Si no duele, no sirve. Y después de años de obsesión artística, reclusión, mitos que le han valido el estatus de leyenda urbana, adicciones, otro tanto de rehabilitaciones y un decidido problema de autoridad respecto al sistema económico y la ética que sostienen el negocio tradicional de la música, está claro que, en este caso, los costos parecen más que pagados.
(Lo bello no siempre es perfecto. O mejor dicho, el efecto es distinto en un caso y otro. Finalmente el impacto de lo estético es único e irrepetible. No hay una experiencia sensorial parecida a otra. La belleza pura toca el alma, claro. Pero el rock & roll toca un poco más que eso.)
Trent Reznor canta Hurt. El pulso narcótico, frágil, de oratorio, hiere la guitarra acústica y viceversa. El que toca las seis cuerdas y parece un zombie de película de Lynch es Robin Finck, el miembro más antiguo de la versión en vivo de NIN, un grupo paralelo al que Reznor dirige en su estudio de grabación, donde Nine Inch Nails funciona independiente - finalmente - de las grandes compañías discográficas, de una manera casi artesanal pero con alta tecnología, donde la tela sonora, el objeto musical, se hiere, pinta y reconstruye con textura hiper realista, usando samplings de instrumentos reales, sólo elementos nobles (¿”reales”?) para generar sonido, aparatos electrónicos que generan tonos puros, instrumentos y tambores de verdad que se graban y solo se constituyen en ritmo y melodía en la pantalla del computador, cuando se les da forma.
(La música es hoy, más que nunca, un arte audiovisual).
Estéticamente, la música de NIN está basada en el pulso denso del ritmo urbano, de la máquina, del ruido de la rutina occidental diaria, de los problemas de fe y adaptación, de las preguntas inevitables para esquivar el tema de creer o no creer, cambiar o no cambiar, jugar o no jugar, querer o no querer, poder o no poder, huir o quedarse, seguir o parar. Es la música del odio, del miedo, pero también es la música del placer en la plena oscuridad.
Hay días en que no es fácil ser feliz. Algunos dicen que el mundo está ahí, para tomarlo. Pero ¿Qué pasa si yo más bien no quiero ser parte de él?. Nada, no pasa nada. Esta es una sociedad que valora el determinismo. Es el corazón del libre mercado. Una civilización obsesionada por sus propias fallas. Las busca, las inventa. Parece disfrutar ver al que cae. ¿De qué trata la prensa rosa si no es de necrofilia? ¿De fagocitar restos humanos como buitres merendando en vivo y en directo?.
Es ahí, en lo peor del contrato social, donde la música de gente como Trent Reznor cobra sentido.
Necesitamos ver el borde. Nos hace sentir que toda existencia, por miserable que parezca, merece ser vivida. Algunos prefieren hacerlo desde la comodidad de su sillón, sin mezclarse, tras el cristal. Son los que disfrutan de la farándula, el periodismo misógino, el goce clasista, la pequeña hipocresía nuestra de cada día.
En mi humilde pero intenso puñado de años ejerciendo la crítica de música, aprendí que un mal crítico no evidencia tanto su incompetencia en lo que alaba, como en lo que desprecia y lo que ignora.
Pienso en esto mientras lamento la pelotudez supina del jurado del Premio Nacional de Literatura de este año, al negarle el premio a Claudio Bertoni, y dárselo a Efraín Barquero, un poeta del remedo nerudiano, del tributo mistraliano, del lugar común y la cultura pre televisiva, en suma, un poeta de verso bonito pero irritantemente demodé, que ni siquiera está interesado en venir a recibir dicha "afrenta".
¿De que hablamos cuando hablamos de literatura en el siglo XXI? ¿Es atingente ignorar que vivimos en plena Era de la imagen fraguada, intencionada y procesada, del sobre estímulo, de la polidestreza del lenguaje?.
La elite es incapaz de observar lo que pasa en el arte hoy, incapaz de sacudirse hollín de una realidad que se consumió antes que triunfara la TV, antes que la vida cotidiana se volviera digital, mucho antes que los hippies y los punks tuvieran la ocasión de romper el estancamiento.
Es obvio que la obra de Claudio Bertoni - poeta, fotógrafo, músico, artista visual, maestro del haiku achilenado, de la frase corta y el verbo pedestre, de la liberación del erotismo y la obscenidad nuestra de cada día - está vigente, viva y en uso por los lectores modernos. La de Barquero no.
Esto, por un momento, me parece una máquina del tiempo que nos secuestra hacia aquellos días en que Violeta Parra y luego Víctor Jara tuvieron que luchar a brazo partido por la sobrevivencia del folclor chileno, cuando la institución lo veía como una pieza de museo inerte y pretérita, que debía admirarse pero no tocarse, que debía citar a lo clásico y a lo inofensivo, pero no levantarse con voz propia y tomar el derecho a existir y comentar en lo contemporáneo.
Mal. Muy mal. Bertoni se merecía esa pensión vitalicia y ese reconocimiento. Pero prefiero ser constructivo. Después de todo, no es tan infértil la ignorancia de la autoridad vigente. Bertoni sigue allí, libre como una pulga de mar en la arena de Concón, y la decadentosa (y reducidísima) élite cultural chilena ha dado un paso adelante en su despedida de la vigencia.
La galesa Duffy NO es la versión "chica buena" de la Winehouse. Partamos por aclarar eso. Otra cosa más: En la nota que acompaña esta actuación la comparan con Dusty Springfield, Sandy Shaw y Lulú, pero tengo la sensación de que la estética del neo soul no tiene tanto que ver con personajes en particular, como con el mood y la textura de una época. Por último, que esta canción tenga una desprejuiciada cita a Stand By Me de Leiber y Stoller en la introducción no me huele para nada a casualidad. Es Motown lo que alimenta toda esta nueva onda. And I Just Love It, la dura.
En esta versión queda claro, además, que una buena canción debería siempre defenderse sola, aún si la desnudas al máximo. Con ustedes, mi candidata a canción del año: "Mercy".
Este es un ensayo del Ballet de Santiago junto a Los Tres, con la canción "El sueño de la hora más oscura". Comparto esto pensando en mi abuelo, don Julio Muñoz Henríquez, imprentero, rotario, masón e incrédulo rematado. Me enseñó a explorar las rocas de Isla Negra, que nunca hay solo una forma de enfocar las opiniones, que la vida hay que vivirla como se siente y que la música se escucha a buen volumen.
Me gusta la textura invernal de este video. Es la nueva de Tricky. Especialmente me gusta la escena del labial en el espejo. Muy Digital Camera todo. Cool. Es lo que se lleva.
Acá está tocando la misma en el show de Jools Holland, en mayo pasado.
Hay días, cuando todo parece yermo, en que pasa una canción a mi lado por casualidad y me acuerdo de todas las veces en que el rock & roll me salvó. ¿De qué? No sé.
Esta canción era un track oculto al final del primer disco solista de Jorge González. Es de esas que a uno le dan ganas de haber escrito. No sé si esta performance es especialmente inspirada, pero es es el mejor registro que conozco de ella hasta el momento.
Elena Varela López fue detenida hace una semana en su casa en Licanray, acusada, entre otras cosas, de ser la autora intelectual de un asalto a una oficina del INP en Machalí, el año 2005. Tras la audiencia de formalización quedó en prisión preventiva por seis meses, tiempo que la Jueza Andrea Urbina determinó para que la Fiscalía realice su investigación.
Ello, sumado a que la imputada fue beneficiada con fondos estatales entregados por la CORFO y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes para realizar el documental "Newen Mapuche" sobre las demandas y el conflicto de las comunidades mapuches en la región de la Araucanía, son los únicos hechos concretos que, hasta el momento, se han dado a conocer públicamente sobre este caso.
Señores: Consejo de la Cultura (CNCA) y Fondo Audiovisual (CORFO) Presente
Estimados, les escribo desde esta cárcel siniestra y fría, donde no hay árboles, ni flores, ni poesía, ni música, ni cantos. Un lugar donde ha vencido el cemento y las alambradas. Es difícil para mí poder relatar lo que me está sucediendo.
Hace años, desde que comencé a darme cuenta de que existían las cosas hermosas de la naturaleza y las creadas por el hombre, me enamoré de la música, la poesía y el cine. Pero no sólo existen estas cosas sabrosas de la vida. También hay injusticias, hay historias tristes en nuestra humanidad. Hay un espacio de Chile que ha sufrido y ha sido castigado, hay verdades en otros mundos, hay memorias que se olvidan.
En los últimos diez años estuve luchando por la educación artística, por generar espacios de participación y expresión cultural. Fundé la "Escuela de Todas Las Artes", el "Colectivo de Cine Ojo Film", la "Orquesta Sinfónica de niños de Panguipulli" y la "Productora de cine Ojo Film". Realicé muchas creaciones y eduqué a muchos jóvenes, niños y adultos. Fui encargada de cultura en Pucón y muchas otras labores artísticas.
En mi creación he buscado las historias de grupos sociales y político que ha sufrido el atropello en derechos humanos u otro tipo de proceso político, cultural y social. Por mi cámara han pasado todo tipo de actores sociales, personajes, algunos perseguidos antes y ahora.
Porque soy documentalista, soy cineasta, y soy artista.
Creí que el haber participado en el Consejo de la Cultura y en el Fondo Nacional Audiovisual, en democracia, me permitiría mostrar otros mundos, y que de verdad tenía este apoyo. Pero aquí estoy perseguida, inculpada y detenida de cargos que no he hecho. Lo que en verdad he realizado es la búsqueda de memoria, la razón de la lucha de muchos grupos sociales y lo he realizado junto a muchos otros profesionales del área audiovisual y a través de fondos CORFO y CNCA.
Hace cuatro años que investigo el conflicto del pueblo Mapuche con las Forestales y con el Estado, cosa que ha sido muy difícil, por una parte exponerme y entregarme a sus pensamientos y a sus creencias para contar con su mirada, su punto de vista y su razón. Creo haber comprendido esto y por otro lado, la inmensa represión que se ha sometido a sus actores sociales. Yo en medio de esto he logrado recopilar material histórico y realizar un relatado guión cinematográfico construyendo la película cuestionada: " NEWEN MAPUCHE".
Este proyecto ha pasado por distintas etapas en su creación; primero CORFO lo apoyó en el 2005. Hoy su tráiler está en página web de CORFO.
Creo en mis capacidades artísticas y concursé al Fondo Audiovisual con el apoyo de destacados profesionales, documentalistas y cineastas, por lo que sé que mi proceso de haber ganado el fondo Audiovisual es algo conquistado con esfuerzo y perseverancia y con mucho amor, porque no decirlo.
Sin embargo, hoy día mis registros audiovisuales, que reúnen la acumulación de historias, testimonios y relatos realizados durante todos estos años han sido requisados por la Policía de Investigaciones, perdiendo mis materiales audiovisuales y exponiendo a muchos entrevistados que han relatado su experiencia, puntos de vista, testimonio e historia en estos documentales. Todo material escrito en investigación de proceso de personajes e histórico, grabaciones y guiones, han sido requisados por la Policía de Investigaciones, los que han montado un relato mediático, ofendiendo mi trabajo y a los trabajadores audiovisuales que han trabajado o laboran conmigo actualmente, inculpándome en calidad de terrorista, asaltante, exmirista y otros cargos por lo cual se me imputa.
Por esto, dudo de la forma y utilización que harán con éstos relatos históricos, ya que están siendo utilizados en mi contra para involucrarme con una historia que ellos no han podido resolver.
Mi detención ha sido siniestra, cual CNI en los años de dictadura, me han interrogado, me han amenazado con mi familia, han dado un montaje mediático denigrando mi labor como cineasta y documentalista.
En mis creaciones queda plasmado mi talento y mi fuerte dedicación en lo que realizo.
Por otro lado, mi equipo técnico fue detenido de la manera más oscura, nuestra casa productora fue allanada, por lo tanto destrozaron y se llevaron muchas cosas.
Yo he sido hasta ahora incomunicada sin derecho a leer, ver noticias y muchos otros derechos.
Por otro lado, entre los detenidos, una de las mujeres resultó ser también del ámbito cultural, ella es la directora de Cultura de la Comuna de Ercilla a quién conocí el año 2005 en un Diplomado en gestión Cultural dictado por el CNCA.
Además, mi otra película, "Los Sueños Del Comandante", documental apoyado por CORFO 2006, que relata la historia del Complejo Maderero Panguipulli, el Movimiento Obrero Campesino, la Caravana de la Muerte y la guerrilla del MIR en los 80¨. Es decir, la historia social de NELTUME. Todo esto, todo este trabajo, todas las cintas con entrevistados, ha sufrido la misma experiencia, han sido requisados por la Policía de Investigaciones.
Ha sido requisado todo tipo de material audiovisual, grabaciones, entrevistas, material de artes, como, banderas de épocas, lienzos, afiches y otros. Así también material escrito, guión, diarios y libros, entrevistas a ex militantes, mapuches y otros como presos y dirigentes.
Estimados, apelo a su intervención en función de resguardar el material fílmico, la memoria de éstos trabajos, el resguardo de sus actores sociales y mi libertad, porque me encuentro privada de todo derecho y expresión.
Además ruego a Ustedes intercedan por mis derechos como cineasta y creadora y por seguir adelante esta película. Solicito un recurso de amparo para quienes participan en este proyecto incluyéndome a mí y a mi hija América con la que he sido amenazada reiteradas veces.
Junto con esto, el resguardo de material fílmico, la devolución de todas las cintas, celuloides, equipos de filmación y sonido requisado, los materiales de artes que han sido mal utilizados para desprestigiar este hermoso proyecto y mi labor como documentalista, como armas de juguetes, disfraces, banderas, lienzos, platería mapuche, megáfonos, celulares, cámaras fotográficas, fotos, escritos, guiones e investigación escrita, información de currículum, facturas de la empresa, comprobantes de compra de nuestros materiales y otros gastos, los que han sido requisados y que involucran este proyecto.
En nombre del arte, la libertad de expresión y creación artística solicito mi libertad.
En nombre de la dignidad de las personas y todo lo conseguido por los artistas que han luchado por una sociedad más justa, solicito mi libertad y justicia a lo que hemos sufrido. http://www.blogger.com/img/gl.link.gif Atentamente,
Elena Varela López Realizadora de documentales y cineasta.
Este es el trailer del documental Newen Mapuche, probablemente el mejor y más actualizado documento audiovisual sobre la causa mapuche en el sur, cuyas imágenes permanecen requisadas por la Policía de Investigaciones en espera de la resolución judicial que decida la suerte de esta cineasta.