26 de diciembre de 2007
24 de diciembre de 2007
Lo que escuché este año (y me quedó gustando).
Manuel Sánchez - Guitarrón a lo poeta.
Manuel hace sonar el único instrumento de cuerda cien por ciento chileno, como una liturgia que hace respirar el espíritu campesino en cualquier parte. El disco, una joya. El músico, un maestro.
Chico Trujillo - Cumbia chilombiana
Tropicalismo a-la-Sumo. El Macha es el Humberto Lozán post-punk, una especie de Tommy Rey en hongos. Cumbia ruda y traspiroseada. Weno, weno.
Compiuters - Compiuters
Pop sintético vintage para la generación MP3. "Hoy tomé un helado de frutilla sin calor / Me saqué el vestido y toqué teclado al sol": La mejor línea del pop chileno en años.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
21 de diciembre de 2007
Chile tiene blockbusters.

Nunca está de más un superhéroe. Esto es cine chileno de alta factura.
El pueblo se merece su Chuck Norris. Su Rambo. Su Mirageman.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
20 de diciembre de 2007
Rock chileno filete y navideño (jo jo jo)
Mis amigos de Armónica informan de esta super oportunidad para todo degustador de las más finas cepas de rock chileno.
| » | VENTA NAVIDEÑA EN LA SCD BELLAVISTA |
Repitiendo la exitosa iniciativa propiciada por el Sello Azul y La Sociedad del Derecho de Autor en 2006, este año tenemos una nueva semana de venta navideña de catálogo independiente en la SCD de Santa Filomena, Barrio Bellavista. Ahí podrás apreciar una completa oferta de discos independientes nacionales para regalar a precios muy convenientes, con interesantes descuentos y promociones. Es así como encontrarás catálogos de Algo Records, Cápsula Discos, Bolchevique, Oveja Negra, Sello Azul y, por supuesto, el completo listado de Armónica -que tendrá especiales regalos para quienes compren sus títulos top-. Esta venta especial de música independiente abre sus puertas desde el martes 18 hasta el sábado 21 de diciembre, a partir de las 15:00 y hasta las 21:00 horas. Además, podrás disfrutar de una serie de actividades gratuitas en este marco, que incluyen shows acústicos y muestras especiales. |
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
17 de diciembre de 2007
Se viene el Tributo a Redolés...
PRONTO EN MYSPACE

(pero aquí un pequeño adelanto)
Hace pocos días conversaba con Katán Richardson, mi partner en el colectivo Esperanza Mecánica y uno de los productores de Tributo a Redolés, de lo peligroso que es considerado Mauricio Redolés en los medios de comunicación chilenos.
De los poetas y rockeros vivos, Redolés es el único al que jamás llevarían a la tele. Lo sé porque he visto el terror que le tienen en los canales de televisión. ¿A las salidas de madre? ¿A la ironía ácida?.
Dicen que es porque el tipo es muy loco. Me lo han dicho en la cara ejecutivos de programas de TV. Para mi, es un poco obvio que lo jodido es el trasfondo de lo que pueda decir este ex comunista de corazón anarquista, torturado después del golpe y preso en la cárcel de Valparaíso, lo que da desconfianza.
El primer canal que entreviste y lleve a tocar en vivo a Redolés, el decano de los artistas que asustan a los ejecutivos de la tele, contará con todo mi respeto. Esos son cojones. Grande Redolés.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
Madonna. Miami Beach. Febrero de 1998.

El viernes pasado, la revista Wikén publicó un número especial por sus 25 años.
Incluyeron mi entrevista a Madonna, hecha en una suite del hotel Astor en South Beach, en la víspera del lanzamiento del disco "Ray of light".
(Si pinchan en la foto, van a la versión on line).
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
Fachos: El regreso.

Si todo sigue como está, es bastante probable que un facho se siente en el sillón presidencial el 2009.
Chupalla.
Otra weá más pa preocuparse.
Mier.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
1 de diciembre de 2007
23 de noviembre de 2007
Save the Cheerleader. Save the world.

Hay series que enganchan por lo emocional (The Sopranos; The Wonder Years) y otras por lo voyerista (Sex & the City; Thirtysomething).
Pero Heroes, que Mega estrenó anoche para señal abierta, es otra onda. Desde Los Magníficos, Twin Peaks o El Hombre Nuclear que una producción para televisión no dejaba la zorra por ser fundamentalmente un espectáculo de matiné con factura perfecta.
Vi en DVD toda la primera temporada (y el primer episodio de la segunda) y me he convertido en un fan acérrimo de esto que podría catalogarse como un drama del género fantástico con estética de comic.
Acá un set de fotos:
Dos de las muchas chicas guapas de la serie. La de arriba es Hayden Panettiere, o Claire, la cheerleader, el nuevo sex symbol gringo. La de abajo es Ali Larter (Jessica en la serie), apoyando la huelga de guionistas en Hollywood.
Este de acá es Zachary Quinto, o mejor dicho Sylar, el malo de Heroes.
Y este es un scan de la adaptación al comic de la serie, que describe el leit motiv del doctor Mohinder Suresh.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
22 de noviembre de 2007
El grito Wilhem.
No siempre los encargados de mezclar la pista de efectos sonoros de las películas tienen tiempo (o ganas) para hacer nuevo trabajo de foley. Es ahí cuando entran en acción las librerías de efectos de sonido.
Prueba de este escaseo de inventiva, es el legendario Grito Wilhem, que desde 1951 sirve de comodín para toda clase de terribles accidentes cinematográficos.
Acá una creciente lista de filmes en que aparece.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
18 de noviembre de 2007
NUEVA MUSICA: Handsome Furs.
Los acabo de descubrir.
Son canadienses.
Tienen poco más de un año juntos.
En su My Space se puede descargar "What we had", la canción que está aqui abajo en vivo.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
17 de noviembre de 2007
14 de noviembre de 2007
Publicar.

Hace poco, escarbando en los cachureos digitales que vengo rescatando desde hace tres computadores atrás, me encontré con el texto que Alfredo Sepúlveda usó en la presentación de mi libro "Exijo ser un héroe: La historia (real) de Los Prisioneros".
Fue una tarde extraña de julio de 2002, en El Parrón. A la mesa de oradores estaban invitados Sergio Paz, Alfredo Lewin, Caco Lyon y Sepúlveda.
No pregunten detalles de por qué estaba cada uno. De lo poco que retuve (tengo una laguna mental que va desde 1990 hasta hace pocos días atrás), me acuerdo que a Lewin lo trajimos porque la editorial quería a alguien taquillero. A mi me caía bien por su pasado de VJ yonqui y eso. A Paz y Sepúlveda seguramente los traje yo. Paz, porque es impredecible, y porque pocos días antes del lanzamiento me lo topé y me contó el calvario de publicar "Santiago Bizarro".
Y a Sepúlveda porque es, sospecho, mi periodista favorito. O debe ser porque es uno de los primeros que vi trabajar de cerca, acechándolo, escuchándolo, en cierta medida, tal vez, mimetizándome un poco con su estilo adormilado-posiblemente-atormentado pero asertivo e inconformista. En este discurso, Sepúlveda habla de cómo nos conocimos, pero también intenta un ensayo sobre el vértigo de las primeras publicaciones, y la pelotudez intrínseca que yace en la pésima idea de meterse a contar la vida de otro.
Con permiso de Alfredo (quién, dicho sea de paso, perpetró hace poco su propio mamotreto biográfico, acerca de nuestro no muy bien ponderado Padre de la Patria) y en una maniobra que puede representar el egocentrismo más terrible, o la crisis de autoestima e identidad más galopante...
Acá va.
1. Publicar
Conocí a Julio en los tiempos mozos de
Entonces no sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. Éramos chicos, estábamos entusiasmados y nos parecía chori. Creo que hasta nos pagaban un bono de movilización. Cuando publiqué mi primer cuento: “Sangre Azul”, un pequeño relato sobre dementes hinchas de
Cuando el taller terminó, yo me incorporé como suche a un equipo fascinante –el primero que tuvo
2. Los Prisioneros
Los Prisioneros siempre fueron una especie de obsesión de Julio. Tratando de recomponer las piezas en el rompecabezas del tiempo, me acuerdo que, para un artículo que escribí sobre Jorge González en noviembre del ‘97 para
Era un raro momento en que Jorge González amenazaba con volver y yo tenía que escribir un perfil de él, y se sabía que simplemente no hablaba con ninguna prensa, y mucho menos con El Mercurio. Julio intercedió por mí y finalmente hablé con Jorge, quien me dio una larga y bastante gentil entrevista telefónica en la que no eludió ninguna pregunta ni fue el supuesto ogro que era con los medios. Me pidió eso sí, que no contara en el artículo que había hablado con él; de modo que al final quedó algo chistoso: cada vez que citaba a Jorge González tenía que poner “fuentes cercanas a Jorge González”.
Antes de eso, o después, Julio me contó que estaba pensando escribir una biografía de Los Prisioneros. Quería aprovechar la cercanía que tenía con la banda, privilegio (o pesadilla) que ningún otro periodista ha tenido con ellos. Julio estaba entusiasmado, casi ansioso. No conocía bien el circuito de las editoriales, y me pidió sugerencias –en
3. Fundirse con la pared
A mí me parece que “Exijo ser un héroe” no es su biografía habitual que usted encuentra en su librería favorita. Es un libro raro, que coquetea con el periodismo pero también está anclado en la cercanía que Julio tiene, o tuvo, no sé, con sus retratados. Aquí hay periodismo porque todo lo que tiene que estar está. Pero también está la relación del biógrafo con sus retratados: un elemento que pesa tanto en la historia como la banda de rock. Lo común en el periodismo es esconder todo lo que huela a sentimientos. Julio no lo hace, y eso transforma a este libro una narración transparentemente rara.
Me explico más. Lo que comúnmente hacemos nosotros, periodistas, o debemos a hacer, o se supone que tenemos que hacer, es fundirnos con la pared, observar. Esto tiene algunas ventajas. Para escribir una biografía de cualquier persona no necesariamente hay que ser su compinche. Se puede hacer. Investigando de la manera clásica podemos sacar verdades que los biografiados no quieren que se sepan, y las podemos publicar.
Sin embargo, el mecanismo clásico para escribir historias tiene el peso de la inevitable distancia. Es cierto que somos lo que se ha escrito de nosotros, lo que opinan de nosotros, lo que se sabe de nosotros, los cheques que hemos firmado o nuestras pasadas por comisarías. Pero también somos lo que creemos que somos, lo que contamos después de varias botellas de vino o cerveza, lo que decimos en privado, las confesiones de bar. Eso sale a la luz sólo a través del confesionario, sino del cura, del cercano. Esa verdad suele ser más caótica que aquella obtenida a la distancia, más compleja, menos clara, porque no hay filtros entre el ser humano que se confiesa y lo que se escribe. Si el periodista, o el escritor, o el biógrafo tiene suerte, va a tener en sus manos el alma de la persona cuya historia está escribiendo. Y un alma es algo enredado. Y al final, son las historias de este tipo las que más me interesan: “El empampado Riquelme”, de mi amigo Francisco Mouat (donde se inserta un capítulo sobre la relación del autor con su padre), “Rey del mundo”, de David Remnick, el jefe del New Yorker (en que 2/3 del libro son destinados a hablar de los oponentes de Mohamed Alí para llegar a entender la importancia del boxeador) y “Una autobiografía del General Franco”, de Manuel Vazquez Montalván (biografía novelada del dictador), encabezan mi lista de biografías favoritas.
El libro de Julio Osses es la historia de los Prisioneros contada por ellos mismos, pero también es su propia historia en relación a estos amigos suyos, que no son unos tipos normales, sino que son los músicos más importantes de los últimos veinte años, unos verdaderos agitadores sociales, gente que toma a la sociedad de la solapa y la agita. Por eso –entendí finalmente, tras terminar el libro- le costó tanto escribirlo. Si al periodismo clásico le importa un pepino que el artista se enoje por lo que se publica, a Julio verdaderamente le importa lo que sus retratados piensen de él. Eso acá está asumido sin complejos, pero tampoco con compromisos. Repito: todo lo que tiene que estar está.
Esta transparencia no hace sino hablar bien de Julio, y por eso en este libro, además de haber un retrato de Los Prisioneros, hay un retrato de él.
Se me viene a la cabeza una escena de la película “El informante”, de Michael Mann. En ella, un científico que está dispuesto a denunciar a la tabacalera para la que trabajaba, se junta con el productor y el periodista del programa de televisión donde hablará. El informante va con su señora, que recién en la comida se entera de que su marido va a confesar para todo el país. Entonces ella se para de la mesa, y se va a conferenciar con el atribulado esposo. “¿Quién es esta gente”, le pregunta el animador al productor, con un tono equivalente a “¿Quiénes son estos idiotas?”. Al Pacino, que hace de productor, le responde: “Son gente común y corriente, sometida a circunstancias extraordinarias”. Los Prisioneros fueron gente común y corriente sometida a circunstancias extraordinarias. Julio en este libro es un biógrafo excepcional sometido a una amistad extraordinaria.
Publicadas por
Julio Osses.
1 comentarios
13 de noviembre de 2007
¿Por qué no te callas?.

Hoy vi Infame, la otra película que revisa los hechos alrededor del proceso de escritura de "A Sangre Fría". Es una opinión antojadiza, porque es poco lo que sé del Capote histórico, pero este se me hizo más real. Había algo de patetismo en la construcción de este Capote falso. Amanerado, freak, repetidamente confundido con alguna dama en pésimo estado estético. Podría apostar que la elección del director en como se representaría al paradigma de los periodistas chismosos no es casual. Tal vez ni siquiera verosímil. Pero es una buena metáfora del rol periodístico apestoso de Capote. A mi me duele la historia de A Sangre Fría. La resiento, y hace poco me doy cuenta. Creo que pasé algo similar. Que escriban un libro sobre tu vida puede ser terrible o genial. Depende de cómo lo tomas. Pero ser el que escribe sobre la vida de alguien, créanmelo, puede ser peor.
Es estar del lado del traidor. Porque uno es el traidor. El chismoso. ¿Vale la pena?. Es la pregunta que repites mentalmente antes, durante y después. ¿Por qué no mejor quedarse callado?. Escribir sobre uno mismo no es una opción valida. Porque todo lo que escribes es siempre de ti mismo.
Bueno. El hecho es que vi esa película y me hizo pensar en que ha pasado bastante tiempo desde que escribí un libro. Tal vez sea bueno pensar en otro.
Publicadas por
Julio Osses.
0
comentarios
31 de octubre de 2007
El tiempo pasa (nos vamos poniendo tecno)


Publicadas por
Julio Osses.
1 comentarios

Repitiendo la exitosa iniciativa propiciada por el Sello Azul y La Sociedad del Derecho de Autor en 2006, este año tenemos una nueva semana de venta navideña de catálogo independiente en la SCD de Santa Filomena, Barrio Bellavista. Ahí podrás apreciar una completa oferta de discos independientes nacionales para regalar a precios muy convenientes, con interesantes descuentos y promociones. Es así como encontrarás catálogos de Algo Records, Cápsula Discos, Bolchevique, Oveja Negra, Sello Azul y, por supuesto, el completo listado de Armónica -que tendrá especiales regalos para quienes compren sus títulos top-. Esta venta especial de música independiente abre sus puertas desde el martes 18 hasta el sábado 21 de diciembre, a partir de las 15:00 y hasta las 21:00 horas. Además, podrás disfrutar de una serie de actividades gratuitas en este marco, que incluyen shows acústicos y muestras especiales.



